20 de noviembre, para olvidar, para recordar

El 20 de noviembre de 1975, un señor que había estado gobernando España a base de fuerza, sangre y llanto, murió y dejo paso a la Reforma Política, que  trajo un sistema en el que, al menos, si no te gustan las cosas puedes decirlo, puedes intentar cambiarlas y es muy probable que consigas hacerlo. Eso es lo que nos diferencia de las dictaduras, la opinión, el hecho de poder hacer política. Pero incluso la democracia tiene sus límites. Un sistema democrático no es un coladero de ideologías políticas discriminatorias. Aquel que no defiende la democracia y sus formas no tiene (o no debería de tener) ningún derecho a poder expresar sus ideas antidemocráticas de manera pública, a través de los partidos y las asociaciones políticas. Pero esa idea en España no se aplica, por que somos el país del “todo vale”. Si existe un partido político que pide suprimir el sufragio universal, como los hay, pues da igual, ese partido es legal y se presenta a las distintas elecciones. Así con todo, ejemplos hay muchos, pero vale la pena reflexionar sobre el tema. Todavía hoy vemos a gente que acude a la Plaza de Oriente y al Valle de los Caídos a ensalzar la figura de Francisco Franco. Justo por ser la muerte de Franco, es un día para recordar, pero en parte también para olvidar.

El mismo día, pero 40 años atrás fue asesinado el fundador de Falange Española, José Antonio Primo de Rivera. Por ello, por que el 20 de noviembre también murió José Antonio (hace 73 que lo hizo) merece la pena y mucho recordar este día. Un hombre que en principio no tiene ninguna relevancia histórica, que no política, es nombrado excesivas veces en los libros de historia. Este señor fundó un partido político en la II República del que llegó a ser diputado de sus Cortes. No hizo más, ni hizo menos. Tuvo una actividad parlamentaria y política, en una época ciertamente peligrosa para tenerla. Falange sufrió el terrorismo socialista durante toda la II República. Fue masacrada por el simple hecho de querer hacer de la II República un entorno en el que poder hacer política honradamente y respetándose unos a otros. La figura de José Antonio y de su partido es tergiversada muchas veces, sin ir más lejos cada 20 de noviembre. Defiendo su figura en parte por  mi amor a la historia, en parte por que soy defensor de las causas justas, por eso no me canso en mi empeño de revivir el ideal político y la realidad histórica de Falange Española. Como decía el pensamiento joseantoniano se tergiversa cada 20-N por que se hacen homenajes a Franco y José Antonio a la vez, dos personas contemporáneas de una época, pero tan dispares políticamente y en su papel en la historia de España que resulta ridículo. No sólo por que Franco se unió a un levantamiento contra el Gobierno del Frente Popular, que acabo en una guerra de 3 años y en una dictadura de cuarenta; mientras que Primo de Rivera vio como la libertad política y de opinión no era tal, cuando al salir de mítines o al pasear por las calles de Madrid, estaban los pistoleros del Partido Socialista para cargar contra ellos  arma en mano.

Ni siquiera, Franco y José Antonio se parecen en personalidad, ¡Ni por asomo! José Antonio tras las elecciones de 1936 en las que salió vencedor el Frente Popular, dejó claro que a pesar del fraude electoral acaecido, él y su partido, Falange Española de las JONS, aceptaban y respetaban al nuevo gobierno creado. Advertía a los despistados que Falange no se iba a unir a los rumores de levantamiento derechista contra la República, y que aquel que por cualquiera causa se viese involucrado en las conspiraciones, dejaría ipso facto de ser camarada falangista. Una persona que fue asesinado por el Frente Popular y utilizada por el Movimiento Nacional para sus propios fines. Resulta triste pensar como una persona de tanta valía personal, tan honesto en sus acciones, tan carismático, ha sido vilipendiado. Él murió en 1936 y su partido político fue ilegalizado en 1937 por última vez (lo estaría durante toda la dictadura) luchando como los demás en la oscuridad por alcanzar la democracia que les permitiera expresarse libremente, dentro de unas normas, dejando los milicianos atrás y atacando con propaganda electoral en vez de con balas. Por que su figura y su partido, su época, me parecen altamente interesante en cuanto a la Historia se refiere; y por que su pensamiento político y su forma de ser me hacen tener un motivo por el que levantarme cada día, no tengo por menos que hacerle este pequeño homenaje. Lean la última frase de su Testamento, lo dice todo: “ Ojala fuera la mía la última gota de sangre que se derramara en las discordias civiles”, fue asesinado el 20 de noviembre de 1936, “ Ojala encuentre ya en paz el pueblo español, tan rico en cualidades humanas, la Patria, el Pan y la Justicia”, pero sus deseos no se cumplieron, el pueblo español se enfrentó durante tres años, manchando de sangre la historia de unos y otros. José Antonio, 73 años hace que fue asesinado, existe y esta más vivo que nunca.

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